Convivium Araba-Álava

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

El Convivium Slow Food Araba-Álava visita el Valle Salado de Salinas de Añana el 20 de julio de 2008.

Salinas de Añana se encuentra al oeste del Territorio Histórico de Álava, perteneciente a la Comunidad Autónoma del País Vasco. Enclavado en la Cuadrilla de Añana, una de las Comarcas en las que se divide la provincia y a 30 km. de su Capital Vitoria-Gasteiz. El Municipio de Añana acoge a la Villa de Añana, sede del Ayuntamiento con cerca de 180 habitantes y al pueblo de Atiega, con 20 habitantes. Con una densidad de 9 habitantes por km. cuadrado los mismos se dedican en un 30 % al sector primario y en un 45 % al sector secundario.

A la llegada fuimos recibidos por Valentín Angulo, Secretario de la Asociación de propietarios GATZAGA y por el productor Andrés Angulo que nos acompañaron hasta la entrada al Valle, donde nos esperaba Mikel Landa, Arquitector-Director de la restauración y creador e impulsor del Plan Director de rehabilitación del mismo, quién nos guió y nos fué explicando los pormenores del Valle y de la actividad salinera, en el pasado y en la actualidad. También Valentín y Andrés nos aportaron sus conocimientos como productores.

El Valle Salado es un conjunto de eras y entramados que se ha adaptado a lo largo del tiempo a las diferentes necesidades que cada época ha marcado, de manera que aumenta o reduce la cantidad de eras explotadas según las necesidades de producción del momento; el entramado productivo del Valle se compone de manantiales, caminos, canales, pozos, eras, almacenes, y todos ellos han ido variando a lo largo del tiempo, buscando mayor superficie, mayor producción de sal o mejor soleamiento.

El espectacular paisaje que nos brinda el valle salado de Añana no sería posible si no fuera por una estructura geológica denominada diapiro salino, cuyo origen lo encontramos hacer más de 200 millones de años, en el periodo Triásico.

Entonces los continentes que hoy conocemos estaban englobados en uno sólo al que se da en nombre de Pangea. Debido a la aridez y a fluctuaciones del mar, surgen mares interiores que, tras desecarse, dan paso a grandes depósitos de sales denominados en geología diapiros salinos. Posteriormente los continentes comienzan a separarse y sobre las masas salinas se depositan capas de sedimento.
Estos sedimentos ejercen presión sobre el diapiro que se asientan a varios kilómetros de profundidad. Los materiales ricos en sales son de menor densidad y tienden a ascender a través de las grietas de los materiales más densos, que ejercen presión sobre ellos. Este proceso, al que en geología se conoce como ascenso halocinético, dura millones de años.

Así pues, la tierra bajo Salinas de Añana se forma fundamentalmente por materiales evaporíticos de baja densidad provenientes del diapiro salino, materiales de alta densidad de las sedimentaciones posteriores, brechas cataclásticas e importantes coluviones cerrando la masa diapírica, y gran cantidad de rocas de origen volcánico llamadas ofitas.

Además el diapiro de Añana, de 13 kilómetros cuadrados de superficie, es atravesado por algunos de los acuíferos más importantes de la región. Por ello, debido a la presión del diapiro y a lo quebrado de algunos de los materiales que lo forman, el agua fluye a la superficie por varios manantiales de agua dulce, salobre o salmuera.

El agua del manantial de Santa Engracia, el utilizado para la elaboración de la sal, sale en carga. Esto quiere decir que fluye a mayor presión y temperatura que la que ejerce la superficie. Por ello, en su viaje al exterior disuelve gran cantidad de esos depósitos salinos, formados por la desecación de mares interiores, evaporados posteriormente al interior del diapiro, y que afloran a la superficie en un viaje de más de 200 millones de años.

Después de ver las eras, red de distribución, pozos de almacenamiento de salmuera, almacenes de sal, trabuquetes y otros utensilios necesarios para la producción de sal nos explicaron el proceso actual de elaboración y los tipos de sal a comercializar:

  • Flor de sal

Se trata de la sal que en determinadas condiciones climáticas se produce en la superficie de la salmuera. Su pureza y su cristalización, hacen de ella el producto de mejor calidad. Su empleo natural es el de condimentar platos como terminación. Es el producto novedoso y estrella que se empezará a comercializar en agosto. Tuvimos la suerte de degustarla por primera vez ya que hasta ahora toda ella se mezclaba con la sal de mota.

  • Sal de mota

Se trata de la sal históricamente producida en el valle Salado. El productor de sal mezcla sal con flor de sal, para obtener un producto de muy alta calidad. Su uso está también encaminado hacia la gastronomía.

  • Sal morena

Hasta comienzos del siglo XX, la producción de sal sobre superficies de arcilla, o arcilla y canto rodado, genera una sal de color. Se trata de sal artesanal de buena calidad, aunque inicialmente su producción es testimonial.

  • Chuzos

La sal que se va produciendo por la filtración de la salmuera en los entramados, y que tiene forma de estalactita. Se trata de una sal de excelente calidad, aunque su producción es también testimonial.

En definitiva otra didáctica jornada que sirvió para poner en valor un preciado producto alavés otrora olvidado.

Después de la visita nos dirigimos a un precioso enclave templario, al Real Monasterio de las comendadoras de San Juan de Acre. En tiempo de las cruzadas perteneció a la Orden de Malta y fue hospital de peregrinos que perteneció a las soror militiae Templi monjas templarias. En un escrito dirigido al Maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén, de mediados del siglo XVI, se dice que la fundación del monasterio de Salinas de Añana, es “la más antigua que hay en España de religiosas nuestras, por tradición en ella y en toda aquella comarca, de haber sido de Templarios” (Cfr. Fr. Agustín de Funes: Crónica de la ilustrísima milicia y sagrada religión de San Juan de Jerusalén. Valencia, 1926; Zaragoza, 1939).

Parece ser que el actual monasterio fue construido en el siglo XIV, sobre restos mas antiguos. Los archivos se perdieron en un incendio, con lo cual no es fácil seguir la historia de este convento. Desde entonces hasta la actualidad, este convento ha sido habitado por las Comendadoras de San Juan de Jerusalén dedicadas a la oración y a la vida contemplativa, aunque curiosamente en el siglo XIX, desarrollaron también labores docentes.

Tras pasar por el arco de medio punto de la entrada se llega a un patio rectangular, desde donde se accede al convento y a la capilla, fácilmente reconocible por su espadaña. Este patio nos sirvió de improvisada cocina y comedor para todos los participantes de la jornada.

En la guerra de la independencia este monasterio fue escenario de una intensa batalla entre franceses y españoles qué Valentín nos contó mientras compariamos la comida. Los primeros habían tomado posiciones en la iglesia de San Cristóbal, auténtica fortaleza sitiada en el punto mas elevado del pueblo, hoy día convertida en frontón. Las tropas españolas al mando del comandante general Jefe Gabriel de Atendizabal y el comandante general de la división Iberia Don Francisco Lonja, atacaban desde el huerto de este monasterio, consiguiendo la rendición del enemigo el 10 de junio de 1813.

El 23 septiembre de 1873 en virtud de una Bula del Papa Pío IX cesó, definitivamente, la jurisdicción ordinaria que sobre este monasterio tenía la Orden de Malta y pasó a depender de la jurisdicción ordinaria del obispo de Vitoria.

En 1983 se hicieron diversas reformas en la casa, como la nueva residencia de las monjas. Hoy existen en España cinco monasterios Sanjuanistas: Sigena, Barcelona, Gandía, Zamora y Salinas de Añana.

En este increíble marco cedido por las moradoras de este convento degustamos:

  • Unas sabrosas patatas Gorbea, último producto alavés en incorporarse al Arca Internacional del Gusto, acompañadas de almejas
  • Jabalí estofado
  • Tarta de manzana
  • Todo ello acompañado de un excelente crianza Solagüen de Rioja Alavesa

La comida fue dirigida por Maite González y Alberto López de Ipiña

Nuestro agradedimiento a Mikel, Valentín y Andrés.

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008

Visita al Valle Salado de Salinas de Añana 2008


Versión para imprimir Versión para imprimir
  1. One Response to “Visita al Valle Salado de Salinas de Añana”

  2. By lolita on Ago 22, 2010 | Reply

    soy una señora de 71 año con problemas de hueso y munchos dolores me gustaria visitar estas salinas que tengo que acer gracias vivo en BARCELONA

Deja un comentario