septiembre
2006
Eduardo Urarte en Terra Madre 2004
Eduardo Urarte Egurcegui, miembro del convivium Slow Food Araba-Ãlava, nos cuenta su experiencia en Terra Madre 2004, adonde acudió como técnico integrante de la comunidad del alimento del queso Idiazabal.
Durante seis dÃas la ciudad de TurÃn y la región del Piamonte en el norte de Italia se han convertido en referentes mundiales del gusto y la cultura del alimento, por medio de dos eventos internacionales (Terra madre y Salón del Gusto) y un movimiento asociativo internacional sin animo de lucro Slow food (comida lenta).
Un grupo de 7 personas del PaÃs Vasco Español (Mª Carmen López de Sabando y Arantza Segurola – pastoras y elaboradoras de queso, Miriam Molina – gerente de la D.O.P. Idiazabal y Yolanda Jugo, José Pablo Larrea, Iñigo Doria, Eduardo Urarte – técnicos) fuimos invitados por Slow food (Convivia de Donosti) a participar como “Comunidad de pastores del Idiazabal” y presentar una comunicación en el laboratorio de la tierra sobre GanaderÃa, trashumancia y ocupación del territorio. En la presentación, se hizo una descripción del medio, el territorio y su ocupación, la ganaderÃa y la transterminancia para aprovechar los pastos, para acabar destacando los trabajos desarrollados por los pastores con la oveja Latxa, el queso Idiazabal, la escuela de pastores (Artzain eskola) y el movimiento pastores del mundo (Artzain mundua).
TERRA MADRE (Encuentro mundial de las comunidades del alimento)
Durante cuatro dÃas 20/23 de octubre este evento a reunido a cerca de 5000 personas, de 1200 comunidades del alimento, de 130 paÃses del mundo, en el “palacio del trabajo†de TurÃn. Estaba patrocinado por el Ministerio de la PolÃtica AgrÃcola y Forestal de Italia, la Región de Piamonte, la Ciudad de TurÃn, con la contribución de New Holland, Coldiretti Piemonte, Fundación Cassa di Risparmio di Torino, Región del Valle de Aosta, la asistencia y participación de la FAO y Slow food como inductor y motor de esta iniciativa sobre Comunidades del alimento locales y rurales pero multifuncionales y universales.
Los organizadores distribuyeron a las diferentes comunidades en distintos alojamientos colectivos y particulares de la Ciudad y de la Región, y se hicieron cargo de los gastos. Mediante una flota de autobuses nos desplazaron a nuestros alojamientos. Nuestro grupo, junto a otros grupos de España e Italia (2 autobuses, 70 personas), lo destinaron a un convento de monjas (suore inmaculata) de Mezenille a 45 Km. de TurÃn, en un valle montañoso de las estribaciones de los Alpes en la región de Piamonte.
La asistencia a este encuentro no era pública, siendo necesaria una acreditación individualizada para los delegados y asistentes voluntarios que cuidaban de la atención, asistencia y manutención gratuita en el palacio, durante las sesiones de exposición e intercambio.
La sesión inaugural y de clausura, fueron en asambleas plenarias y especificas, el primer y último dÃa. Se desarrollaron en un escenario principal con tribuna para los delegados representantes de los 130 paÃses y los conferenciantes y polÃticos invitados a participar. En estas sesiones, la traducción simultanea estaba asegurada en 8 idiomas por medio de auriculares individuales.
Los dÃas 21 y 22 las 61 sesiones de intercambio de comunicaciones (Laboratorios de la Tierra) se realizaron en 10 salas diferentes distribuidas por el palacio del trabajo (solo hubo un jornada satélite en el valle de Aosta) con traducciones simultaneas a varias lenguas y con los siguientes temarios (ver anexo 2). En cada sesión y tema tenÃan programadas 8 a 10 presentaciones de 7 a 10 minutos y el moderador de la sala regulaba nuevas presentaciones o los comentarios y discusiones que se suscitaban. No se dispuso de las comunicaciones y cada comunidad presentaba información y folletos diferentes y variados. Se adjuntan resúmenes de diferentes laboratorios en los que participamos (ver anexo 3).
Otras formas de relación y comunicación se propiciaron por medio de los pequeños buzones que cada comunidad disponÃa en un recinto del Palacio y por los distintos puestos de información, degustación y venta de artÃculos que distintas comunidades dispusieron, creando un zoco multicultural de biodiversidad y color, debido a la tez y las diferentes indumentarias de los participantes.
La comida y bebida que se distribuÃa en distintos lugares, también propiciaba el intercambio en las diferentes mesas redondas para 12 comensales que ampliamente se colocaron en otra zona del Palacio. Estar en este entorno suponÃa participar en un microuniverso de culturalidad local y todos los sentidos se colmataron de emociones e ilusión por ser parte.
La definición inicial y la presentación de los discursos de los principales actores de este encuentro fue la siguiente:
- Gianni Alemanno. Ministro de PolÃticas AgrÃcolas y Forestales. “UN EXPERIMENTO NECESARIOâ€. Lo inédito y verdaderamente revolucionario de Terra Madre es el intento de sacar al escenario a los productores agrÃcolas de base, seleccionando a las comunidades del alimento menos afectadas por los procesos industriales y más calificados por la autenticidad y el nivel cualitativo de sus producciones.
- Enzo Ghigo. Presidente de la Región Piamonte. “UN PROYECTO DE ENCUENTROâ€. TurÃn es el centro de una dinámica y elevada batalla polÃtica y cultural para tutelar la salud alimentarÃa de los ciudadanos, para preservar el territorio Piamontés y para apoyar a aquellos agricultores que rechazan el uso de semillas OGMs (Genéticamente Modificadas).
- Sergio Champarino. Alcalde de TurÃn. “PARA PENSAR EN EL FUTUROâ€. Terra Madre es un proyecto innovador y valiente, nacido para favorecer el diálogo, para definir un futuro sostenible. La confluencia de antiguos y nuevos conocimientos contribuirá a la definición de caminos que garanticen un nuevo desarrollo ecosostenible y el respeto y defensa de todas las señas de identidad de los diferentes pueblos.
- Carlo Petrini. Presidente de Slow Food. “CUATRO DIAS AL RITMO DEL MUNDOâ€. En estos dÃas aprenderemos juntos y enseñaremos juntos qué son las Comunidades del Alimento: un concepto y una realidad que, desde un principio, se hallan en el centro del corazón y del cerebro de Terra Madre.
En la asamblea plenaria de clausura los diferentes discursos fueron de agradecimiento por el encuentro y la experiencia participativa, reafirmándose en los valores humanos y biológicos de las comunidades productoras de la comida que pueden hacer cambiar el mundo. Los discursos fueron muy aplaudidos y la emoción subió de tono cuando Carlo Petrini nos hablo del milagro de Terra Madre y nos anuncio que nos entregarÃan un libro del encuentro (donde se pueden ver una reseña sintetica de las 1.200 comunidades del alimento), que lo tenÃamos que considerar como “una semilla†para que diese fruto en nuestras comunidades, poniendo en marcha este circulo virtuoso de la preocupación por una calidad que sea de todos y de todo.
Para terminar tuvimos la sorpresa de que el último conferenciante fue el prÃncipe Carlos de Inglaterra. AGRICULTURA LA MÃS IMPORTANTE ACTIVIDAD PRODUCTIVA DE LA HUMANIDAD. Defendió e hizo suyos los planteamientos de Slow Food e indico un problema mundial como consecuencia de “la fuga de la tierra†y la creación de grandes suburbios urbanos. En los que además de padecer hambre, los jóvenes que nazcan en estas localizaciones, ¿serán focos de desesperación, crimen, extremismo y terrorismo? No se mostró favorable a los alimentos Genéticamente Modificados e indico que “manipular la naturaleza es un negocio peligrosoâ€. La alimentación es algo más que nutrirse, es una cultura completa. “Representáis la agricultura genuina y sostenible y os rindo homenajeâ€.
Es difÃcil y particular reflejar los conceptos, filosofÃa y experiencias de este encuentro mundial, pero el objetivo mas fuerte y contundente fue el destinado a acabar con el hambre en el mundo (cosa que no lo consigue la agricultura industrial que produce para exportar alimentos) por medio del respeto a las comunidades locales del alimento, en base a sus culturas de sustentabilidad, biodiversidad y soberanÃa ancestral. Volver a sentarnos a la mesa (dialogar) dando gracias por los alimentos y lentamente paladearlos, en “comunión†cultural y universal, es una de las claves.