18
agosto
2006

Carlo Petrini: Hacia una gastronomía militante

De un extenso artículo de Carlo Petrini (fundador y presidente de Slow Food) publicado en la edición de agosto de Le Monde Diplomatique, extractamos unos párrafos donde valora Terra Madre 2004 y adelanta lo que supondrá Terra Madre 2006 como encuentro de comunidades del alimento, cocineros y universidades de todo el mundo.

Detrás de cada alimento tradicional, sabroso y ecológicamente sostenible, hay siglos de savoir faire, inteligencia y creatividad: ¿cómo correr el riesgo de borrar todo eso en nombre de la productividad?

Afrotunadamente, la esperanza viene del campo. De allí surgió la creación de “Terra Madre-Encuentro mundial de las comunidades del alimento”, una reunión que se celebró por primera vez en Turín, en octubre de 2004. Participaron más de 5.000 personas entre campesinos, pescadores, nómadas y artesanos, que representaban a 1.200 comunidades del alimento de 130 países del mundo. Una nueva reunión tendrá lugar del 26 al 30 de octubre, de nuevo en Turín.

Las comunidades del alimento son grupos de invitados que trabajan juntos para producir una comida buena, ecólogicamente justa y respetuosa de la justicia social. Sin “militantismo” ni apoyo sindical ni partidario: los trabajadores, portadores de una experiencia de luchas diarias, cooperan para sobrevivir. La mayoría de estos “intelectuales de la Tierra” que dan un nuevo sentido a la producción de comida habían pagado su viaje, y Slow Food les había asegurado el hospedaje. Su reivindicación es muy política, dado que remite al mismo tiempo a la dignidad, al derecho a la soberanía alimentaria y a la libertad de hacer su propio trabajo.

Para octubre de 2006 el proyecto es reafirmar estos objetivos. A los “intelectuales de la Tierra” se les suman los chefs de cocina, hombres y mujeres, procedentes del mundo entero, decididos a adoptar los productos de las comunidades del alimento. Estarán ampliamente representados tanto profesores como universidades que tratan temas vinculados con la alimentación, con la revalorización de saberes ancestrales, en una perspectiva de diálogo con conocimientos cintíficos modernos. El objetivo es valorizar todos los saberes gastronómicos, en su sentido más amplio.

Así. gracias a esta nueva gastronomía que conibe el acto de alimentarse como parte de la producción, está naciendo una extensa red de productores, investigadores, comerciantes, chefs, campesinos y consumidores. Es este sentido, el consumidor se convierte en un co-productor, porque de su exigencia gastronómica depende la calidad del producto campesino.

Con “Terra Madre 2006″ va a aparecer un grupo transversal formado por “gastrónomos de nuevo cuño” provenientes de grandes y pequeñas comunidades del alimento que se sitúan al margen de las organizaciones políticas tradicionales. Se trata de una democracia de los humildes que se afirma mediante la forma en que se alimentan, y que piensan también que es posible otro desarrollo.

[Extracto de Carlo Petrini. Por una gastronomía militante. Le Monde Diplomatique - Edición española. Agosto 2006. Página 23]



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