Convivium Araba-Álava

Conferencia-taller con los alumnos de la Escuela de Hostelería de Gamarra

martes, marzo 7th, 2017

Conferencia-taller con los alumnos de la Escuela de Hostelería de GamarraAtendiendo a la petición de la escuela y continuando con nuestro objetivo de formar niños, jóvenes y adultos y sobre todo al mundo relacionado con la producción, la comercialización de los productos habituales y la cocina, el pasado 6 de marzo de 2017, estuvimos en la Escuela de Hostelería de Gamarra.

Con este propósito ofrecimos una conferencia sobre la historia de Slow Food, desde sus inicios hasta los actuales planteamientos sobre la alimentación, la defensa de nuestro patrimonio gastronómico y la lucha por preservar la biodiversidad y el Medio Ambiente, terminando con un laboratorio destinado a la promoción de nuestros productos locales y a la concienciación del consumidor respecto al producto de cercanía y la impagable labor que realizan nuestr@s mujeres y hombres de nuestro sector agrario.

Alberto López de Ipiña comenzó explicando la filosofía de Slow Food de “Educar y educarse por la cultura alimentaria y del gusto”, que se sustenta en el despertar y formar nuestros sentidos; en la degustación como experiencia formativa y de conocimiento; en aprendizaje de las técnicas productivas de los alimentos, etc. Por lo tanto, que mejor foro, que el presente con gente joven, que se va involucrar en el futuro en el trabajo entre fogones. Se explicaron los pilares de la Filosofía de esta organización internacional y los objetivos que además de defender los productos de calidad, defiende la biodiversidad, el medio ambiente y quiere trasladar a la sociedad una nueva filosofía de la alimentación, una alimentación sostenible, una alimentación saludable y que gira a través del producto y el productor.

Para Slow Food tanto el producto, como el productor son los dos pilares más importantes en la alimentación. Slow Food defiende los productos locales, comercialización corta, a ser posible comercialización directa o por lo menos que estos canales sean lo más cortos posible. Para estos fines hay que poner siempre nombre y apellidos a los productores, que el consumidor conozca quien está produciendo el producto, que trabajo hay detrás y en definitiva que tengamos sobre la mesa productos buenos, ya que organolépticamente tienen que ser agradables, limpios, que respeten el medio ambiente y justos porque tienen una retribución adecuada al trabajo que realizan los agricultores y ganaderos.

(más…)