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Feria Algusto (BEC, 29 de novembre – 2 de diciembre 2007)

Del 29 de noviembre al 2 de diciembre, bajo la supervisión y colaboración de Slow Food, en el Bilbao Exhibition Centre se celebró un universo gastronómico en el que se congregaron más de 240 productos artesanales de todo el Estado y de países como Argentina, Brasil, Chile, Holanda, México, Perú, Egipto, Marruecos, Malasia, Francia, Irlanda, etc.

Con el nombre de Feria ALGUSTO, se inauguró a las 11 de la mañana del día 29 por Iñaki Azkuna, Alcalde de Bilbao acompañado del Viceconsejero de Agricultura del Gobierno Vasco, Jose Antonio Ocio, el Presidente Internacional de Slow Food, Carlo Petrini, así como otras autoridades autonómicas y locales. El evento concentró a más de un centenar de expositores de toda la geografía mundial, cuya máxima es la alimentación de calidad, en todos sus procesos productivos que han de ser sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.

La Feria inspirada en el Salone del Gusto, que bianualmente se celebra en Turín, se ha convertido en un referente de los sectores de la gastronomía y la alimentación más artesanal y que pretende desde Slow Food una nueva visión de la gastronomía, consistente en explorar, cuestionar y experimentar los placeres de la mesa, restituyendo la dignidad cultural a la comida, al tiempo que pone en contacto al productor y consumidor convirtiéndolos en co-productores.

Algusto nace con el objetivo de mostrar la gastronomía y la alimentación razonable, divulgando el mestizaje y el enriquecimiento de las culturas a través de la misma, al mismo tiempo que pretende transmitir un modelo de vida sostenible.

Los visitantes tuvieron el privilegio de saborear y comprar una prolija lista de productos tan dispares como la pimienta negra de Rimbas (Malasia), la gallina de huevos azules de Chile, dátiles de Siwa-Egipto, Quesos irlandeses de leche cruda, Kañihua de los Andes, vainilla de Chinantla, mesquite y amaranto de Tecahuán, waraná y néctar de miel de Sateré Mawé, barú y umbú de Brasil, cardamomo de Guatemala, cacao de Ecuador, café de Sierra Cafetalera de la República Dominicana, aceite de Argán ( Marruecos), papas de la Quebrada de Humahuaca, pesca de las islas de Robinson Crusoe, merken de Chile, etc.

En Convivium Araba-Alava, en su stand Arabako Lurra-Tierra de Alava, con gran aceptación y curiosidad por parte de los consumidores, mostró una cesta de pequeñas producciones de calidad del Territorio Histórico de Alava realizadas con el esfuerzo de nuestros productores y máximo respeto al medio ambiente entre las que se encontraban:

Esta actividad principal de conocimiento de productos y productores se completó con las Islas del Gusto que ofrecieron menús con productos Slow Food como el fromatge de Ovella Roja mallorquina, Babatxikis de Zalla, huevos y capón de Euskal Oidora, antxoas del cantábrico, cebolla morada de Zalla, ahumados de pescado del día, sal de Salinas de Añana, etc. También en el Txoko del Algusto se pudo disfrutar de una enoteca internacional de variedades autóctonas y vinos biológicos que fueron maridados con asados de carnes de razas autóctonas (Azpi Gorri, Betizu, Terreña, Pirenaica, Capones de Euskal Olioa) y quesos elaborados con leche cruda de razas autóctonas.

Otro de los novedosos espacios de esta feria fueron Los Laboratorios del Gusto. La esfera sensorial del hombre contemporáneo se ha empobrecido notablemente. El tacto, el gusto y el olfato han sufrido una profunda regresión. El tiempo cada vez más escaso y la velocidad de nuestras vidas nos están privando de los instrumentos que pueden permitirnos un conocimiento más profundo, variado y auténtico del mundo que nos rodea. Por ello, adiestrar nuevamente nuestros sentidos, reagudizar la percepción, son aspectos fundamentales en la filosofía Slow Food. Las jóvenes generaciones, en particular, corren el riesgo de perder, además de sus vínculos con el territorio y su relación con las estaciones, el sentido mismo del acto de alimentarse. Por ello surge el Laboratorio del Gusto, se trata del instrumento más utilizado por Slow Food para divulgar la cultura de la comida y el vino, a través de Talleres sensoriales para adultos, con catas monográficas o comparativas.

El Comvivium Araba-Alava tuvo un papel destacado, como Organizador y coordinador en los10 Laboratorios del Gusto que se celebraron y que versaron sobre:

Cocineros de la talla de Fernando Etxabarri (Vitoria-Gasteiz), Luis Angel Plágaro (Vitoria-Gasteiz) o Ismael Ferrer (Huesca), junto a los productores, verdaderos artífices de viandas buenas, limpias y justas, dieron una visión totalmente distinta interpretando olores y sabores que hicieron la delicia de los presentes.
Otros cocineros como Eric Millà de Lleida, Jose Miguel Olazabalga, de Bilbao, Daniel Chascan, de Zaragoza o Bixente Muñóz de Hondarribia realizaron exhibiciones gastronómicas dedicadas a la Stevia, pescados del Cantábrico, el ternasco de Aragón y el pintxo gipuzkoano, respectivamente.

Completando el gran abanico de actividades, tuvieron lugar diversos encuentros y jornadas, donde especialistas en la alimentación y agricultura, en la filosofía Slow Food, en producción ecológica y artesanal (de la talla de Carlo Petrini, José Esquinas, Jean A. Biscar, Nieves Martínez moretón, Silvia Roca, Virginia Borges, Jokin Arrospide, Leire Arantzamendi, Fenando Martínez de Toda, Enric Bartra, María Larsén, Sonia Llera, Stefano Sardo, etc.) pusieron en común sus experiencias y conocimientos al resto de visitantes sobre:

Los que tuvieron ganas de continuar con la gastronomía Slow Food, fuera de la feria disfrutaron de menus Slow Food en

En Bizkaia:

En Gipuzkoa:

En Araba:

También los pequeños tuvieron su espacio. Bajo el programa educacional “Conocer, Jugar, Crear, Alimentarse es Divertido” los niños junto a profesores y padres disfrutaron de un método diferente de promover hábitos de alimentación que puedan poner en práctica en casa y en la escuela. Se trataron de experiencias creativas como la realización de obras con elementos vegetales o el diseño de etiquetas para productos autóctonos. También los magos del Convivium de Araba con sus trucos contribuyeron a que se llevaran un buen recuerdo de la Feria.

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