Siendo uno de los objetivos estratégicos, de la Asociación Slow Food Araba-Álava, la promoción de productos agrícolas-ganaderos y la mejora de la presencia en los mercados de los productos alimentarios del Territorio Histórico de Álava, así como la valorización del trabajo de nuestros “Intelectuales de la Tierra” organizamos, junto a la Diputación Foral de Álava y el Mercado la Plaza, el 25 de julio de 2010, una exhibición de productos alaveses en el Camino de Santiago, en conmemoración del año Xacobeo; en la misma colaboraron la Obra Social de Caja Vital Kutxa, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y la Fundación Catedral de Santa María.
Se presentó el evento, en Rueda de Prensa en la Palacio Foral, el miércoles 21 de julio por Estefanía Beltrán de Heredia, Diputada de Agricultura, el Historiador Ramón Loza, el Presidente del Mercado “La Plaza”, Manuel Rabasco y el Presidente de Slow Food Araba-Álava, Alberto López de Ipiña.
El mismo derivó en un universo gastronómico que congregó a una treintena de productores artesanales alaveses con producto alavés. Por primera vez, además de realizar un exhaustiva selección. se les solicitó una declaración jurada como garantía, ante el consumidor, de que todos los productos expuestos habían sido cultivados en la explotación propia y/o elaborados de forma tradicional o artesana, en territorio alavés, así como que los citados fueron puestos a la venta directamente por los miembros de la propia explotación; en concreto, disfrutamos del trabajo de:
La horticultura proviene etimológicamente de las palabras latinas hortus (jardín, huerto, planta) y cultura (Cultivo) clásicamente significaba «cultivo en huertas»; el término se aplica también a la producción de hortalizas e incluso a la producción comercial moderna.
Sin embargo, horticultura es mucho más. Los horticultores trabajan en la propagación de las plantas, mejora de las cosechas, abono de las plantaciones almacenaje, procesado y transporte de fruta fresca, frutas del bosque, frutos secos, verduras, flores, árboles, arbustos y césped. Los horticultores mejoran el rendimiento de las cosechas, su calidad y su valor nutricional, su resistencia a los insectos, enfermedades y a los cambios ambientales. Se utiliza como una herramienta fundamental en el desarrollo de plantas que puedan sintetizar moléculas químicas para emplearlas en la lucha contra enfermedades, incluido los cánceres.
José Antonio Sánchez y Yolanda Vicente son dos jóvenes dedicados a la horticultura respetuosa con el Medio Ambiente y a la venta directa, ganadores del primer Concurso de Emprendedores “PREMIO GAZTENEK”
Hacia su explotación nos dirigimos, el 18 de julio de 2010, una veintena de consumidores y técnicos en horticultura con el objetivo de observar de primera mano el proceso que llevan sus productos hasta que llegan a nuestras manos en el mercado exterior de la Plaza los jueves y sábados. Los que anteriormente conocían sus verduras pronosticaban la calidad de las mismas y las virtudes de su frescura y sabor.
Insertamos el magnífico vídeo realizado por la organización de Terra Madre, con estupendas imágenes de las actividades y los participantes de Terra Madre 2008.
En coordinación con la Fundación Zadorra y colaboración con el Ayuntamiento de Elburgo y el Restaurante Erausqyn (Cocinero km0), de Alegría, Slow Food Araba-Alava organizó, el 13 de julio de 2010, una jornada agrogastronómica; el encuentro estuvo motivado por la visita de Gaspar Caballero que, desde que en el 2008 impartiera un curso de creacción de huerto ecológico de Parades en Crestall, está teniendo regulares contactos con parte de nuestro Sector Primario, asesorando y dirigiendo la creacción de este tipo de huertos. Fruto de este asesoramiento es el viaje que varias Organizaciones, entre ellas Slow Food Araba, realizaron a Mallorca el pasado año 2009; en esta ocasión tuvimos el honor de conocer el trabajo realizado por Joan Coll, agricultor y cocinero del Restaurante Es Ginebró de Inca, socio de Slow Food Mallorca y que cuenta con el sello de certificación ecológica. En este encuentro, Joan, acompañó a Gaspar a la localidad de Elburgo, municipio cuyas autoridades están desarrollando importantes proyectos en el favorecimiento de estas ideas de protección del medio ambiente y el mantenimiento de la biodiversidad.
Aunque no corren buenos tiempos para la agricultura alavesa ya que la globalización, la imposición de precios de la mano de las grandes empresas agro-alimentarias que controlan el mercado mundial están condenando a las explotaciones ganaderas y agrícolas a la desaparición por falta de rentabilidad, hay una nueva generación de valientes hombres y mujeres que están escenificando un nuevo modelo de entender la agricultura y la ganadería; con el respeto por el medio ambiente por bandera, Raúl Rituerto es uno de esos productores alaveses responsables, comprometidos en el mantenimiento de nuestra biodiversidad y que apostando por el manejo ecológico, regenta una explotación ganadera de tipo familiar ubicada en Azáceta (Álava), con 400 cabezas de ovino y 50 de equino. Gestiona una extensión de 80 hectáreas dedicada al cultivo ecológico de cereal y prado. Lleva siete años en producción ecológica ligada al suelo y tiene como objetivo principal ofrecer a los consumidores alimentos de calidad desde el punto de vista, organoléptico, sanitario y nutritivo respetando la conservación del medio ambiente, el bienestar animal y evitando el empleo sistemático de sustancias químicas de síntesis.
Celebrando la sensibilidad sobre el producto local y saludable que el Ayuntamiento de Aspárrena está demostrando, Slow Food Araba-Álava organizó, el pasado sábado, 3 de julio de 2010, una degustación culinaria a base de carnes y txakolí de Álava. La demostración como colofón a otras actividades organizadas, como pelota vasca, actuaciones musicales, etc. tuvo el esperado éxito a pesar de que a la misma hora se estaban jugando importantes partidos del mundial de fútbol de Sudáfrica. Una entidad local en la que seguiremos trabajando, como decía, por su clara apuesta hacia la alimentación sostenible y protección de nuestros pequeños intelectuales de la tierra.
Creo que existen extraordinarios paralelismos entre la nueva política del alimento que impulsan Slow Food y las comunidades de Terra Madre, y la política energética para el futuro que, por su parte, promueve Jeremy Rifkin, basada en las energías renovables. Lo he podido constatar en persona en un encuentro mutuo que más tarde dio pie a un largo artículo. Rifkin no habla de una tercera revolución industrial casualmente y yo en 2008 me dirigí a la asamblea plenaria de Terra Madre utilizando justo estas palabras: «Ustedes serán los protagonistas de la tercera revolución industrial».
La comida es en el fondo la energía de la vida, y la producción de alimentos, así como la de energía, se nos revelan hoy como los dos sistemas más insostenibles que haya creado el hombre en este planeta.
La jornada comenzó a las 10 de la mañana del sábado día 26 de junio de 2010, en la que nos dirigimos rumbo a Santoña (Cantabria), donde se celebraba el tradicional mercado local.
No pudimos, tampoco, en esta ocasión contactar con nuestros amigos los pescadores de la cofradía de Santoña, ya que estaban en alta mar, al igual que el año pasado, así que nos tuvimos que conformar con ver los puestos y pescados por nuestra cuenta.
Después de esta pequeña incursión en esta ancestral profesión, le toco el turno a la agricultura y ganadería ecológica.
Cantabria cuenta en la actualidad con 130 operadores de agricultura ecológica, de los que 21 pertenecen al sector de la elaboración tanto en ganadería, como en agricultura o apicultura.
El pasado 18 de junio de 2010, en la Sociedad Gastronómica Zapardiel, de Vitoria-Gasteiz nos visitó la Cofradía de Lira de Carnota (A Coruña) con objeto de poner en nuestro conocimiento los objetivos de esta Cofradía, como trabajan y a la vez degustar algunos productos marítimos de pesca artesanal, siempre guardando el mayor respeto al entorno. Rodri Rodríguez y José Luís Sambade fueron lo encargados de presentar la ideología y el trabajo de esta cofradía; antes fueron galardonados reconociendo su labor en la pesca sostenible y el mantenimiento de nuestros entornos marinos, por el Presidente de Slow Food Araba-Álava, Alberto López de Ipiña, con el caracol de oro del Convivium.
Comenzaremos por presentar la cofradía a través de este informe que define perfectamente su proyecto y su trabajo en este mundo marino sostenible:
Desde la cuadrilla de Laguardia-Rioja Alavesa y en colaboración con la Cámara de Comercio e Industria de Álava y la Asociación de Desarrollo Rural, el 4 de junio de 2010, se organizó una jornada sobre el movimiento Slow Food, Slow Cities y el Km0, en la sede la Cuadrilla.
Fomentando un estilo de vida que apuesta por un modelo de agricultura más limpio y respetuoso con el medio ambiente, por disfrutar de la diversidad de sabores y recetas, de una alimentación inteligente –saber lo que se come- y por valorar lo que se produce en el ámbito local; ofreciendo el compromiso por salvaguardar los alimentos, materias primas, ancestrales técnicas de cultivo y de transformación heredadas por los usos locales en el tiempo disertaron Alberto López de Ipiña, Presidente de Slow Food Araba-Álava, José Antonio Torrontegui, ex-alcalde de Mungia (Slow City) y Luis Ángel Plágaro, chef del Restaurante La Cocina de Plágaro y Cocinero Km0 de Slow Food.